¿Qué antigüedad tienen los ascensores?

Se puede pensar que el ascensor es un invento moderno, pero el primer sistema de transporte vertical para llevar personas y mercancías se remonta a la época romana

¿Quieres saber más sobre la historia de los ascensores? Sigue leyendo nuestro post.

Historia de los ascensores

Como hemos dicho antes, el primer sistema de transporte vertical para llevar personas y mercancías se remonta a la época romana. En el Coliseo de Roma se utilizaba un mecanismo para subir a los gladiadores desde los sótanos hasta la arena. Pero se trataba de un mecanismo muy básico y, generalmente, impulsado por animales. 

Este primitivo elevador aún estaba en las antípodas del ascensor que todos conocemos. El dispositivo vertical para transportar personas y cargas más parecido a los ascensores actuales, y todavía bastante rudimentario, fue inventado por Erhardt Weigel en 1687. Este matemático lo denominó la silla de ascenso, y consistía en un sistema de poleas movido también por animales. 

En el siglo XIX, ya podemos encontrar el primer prototipo de cabina capaz de transportar personas algo más sofisticado, en concreto, en 1823 Burton y Hormen, dos arquitectos británicos, crearon el primer prototipo de cabina capaz de transportar personas.  Se trataba de una cabina de ascenso que consiguió subir a 20 personas a 37 metros de altura. Aunque este primer invento de ascensor no ofrecía las garantías de seguridad suficientes para elevar personas hasta una altura elevada. 

Ascensores con historia

Pero antes, en 1.770 Mathew Boulton y James Watt habían aportado su granito de arena con la invención de la máquina de vapor, que provocó la denominada Revolución Industrial del siglo XVIII. En 1.835 la máquina de vapor se empezó a utilizar para levantar cargas de gran tonelaje en las fábricas inglesas. De esta forma, nacieron los primeros ascensores con motor de vapor. Estos elevadores presentaban un gran problema de seguridad. Las cuerdas que los sujetaban eran de cáñamo, por lo que se rompían frecuentemente, provocando graves accidentes. En el mejor de los casos, los pasajeros resultaron heridos de mayor o menor gravedad, incluso algunos murieron a causa de la caída. Por este motivo, a la gente le daba miedo utilizar estos elevadores. 

En 1.845 el físico e ingeniero William Thompson inventó el primer ascensor hidráulico. Su funcionamiento se basaba en la presión del agua corriente, que era accionada por los propios usuarios. Estos ascensores hidráulicos fueron, poco a poco, sustituyendo a los elevadores impulsados por vapor. Y siete años después de que Thompson inventara los ascensores hidráulicos, se creó el primer sistema de elevación más parecido al ascensor que hoy día conocemos.

¿Quién inventó el primer ascensor?

El primer elevador destinado a transportar personas y cargas y que era seguro para este fin, fue inventado por el norteamericano Elisha Graves Otis. En 1852 se le encargó a Otis construir una nueva fábrica en Nueva York. Fue entonces cuando se le ocurrió su prototipo de ascensor, que contaba con un sistema automático de seguridad, que evitaba la caída de la cabina si se rompía el cable de sujeción. Este sistema automático de seguridad consistía en unos rieles dentados que frenaban la cabina en caso de que la cuerda de sujeción se cortase.

Otis viendo las posibilidades que su invento tenía, dejó el trabajo en la fábrica y creó su propia empresa de fabricación de ascensores en Nueva York, la Otis Elevator Company. Durante los primeros meses de vida de la compañía, Graves Otis no obtuvo los resultados esperados, y solo consiguió instalar un ascensor. 

Entonces, a este inventor estadounidense se le ocurrió hacer una arriesgada demostración para que la gente comprobase que su sistema de elevación era seguro. La prueba la realizó en la Exposición Universal de Nueva York en 1853, y consistió en cortar la cuerda del ascensor con él dentro de la cabina, para demostrar al público existente que su sistema automático de seguridad funcionaba. 

Esta demostración infundió tanta confianza al público asistente y a la sociedad en general, que el ascensor con medidas de seguridad de Otis se convirtió en un elemento de vital importancia en la construcción de unos edificios cada vez más altos.

Evolución del ascensor

Al invento de Elisha Graves Otis, le siguió el primer ascensor eléctrico inventado en 1880 por el alemán Werner von Siemens. Este primer elevador eléctrico subía por un hueco a través de engranajes de piñones giratorios, que impulsaban los soportes ubicados en los lados del agujero, y el motor se situaba justo debajo de la cabina. 

No fue hasta 1887 cuando se fabricó el primer ascensor eléctrico que tenía el motor situado en la parte superior de la cabina. Este motor accionaba un aparato giratorio en el que se enrollaba el cable de sujeción. 

A modo de curiosidad, en España el primer ascensor fue instalado en 1887 en el número 57 de la calle Alcalá en Madrid


Esperamos que esta breve historia sobre el origen de los ascensores te haya gustado, y recuerda que si tienes algún problema con el ascensor de tu bloque o comunidad de vecinos ponte en contacto con nosotros. Somos especialistas en montaje de ascensores, elevadores, montacargas y estructuras autoportantes.